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Diario para Luis Manuel (Día 11)

Writer: Candela Review
Candela Review
Dec 2, 2021
3 min read

Updated: Apr 24, 2025

Julio Llópiz-Casal



Trapiche:


Te parecerá una locura, pero lo que más me llama la atención de Viena es el dorado. ¿Te acuerdas de la estatua de Strauss que estaba en Línea, en el parquecito triangular, frente a la casa de madera maltratadita, y que la gente se preguntaba si no sería de chocolate? Pues ese mismo dorado. Está en las cúpulas, en los Santos, en las letras, en fin...


Dijeron en su momento, cuando desapareció el Strauss en violín, de la noche a la mañana, que se lo habían facha'o, que alguien se le encaramó y la rompió en una borrachera. No se sabe bien. Hay artistas que me han dicho que andaba tirada por el taller de escultura del ISA; tampoco importa. Lo que importa es Viena y su dorado, que es el mismo.


La ciudad tiene eso de las otras ciudades europeas. Hay una combinación entre lo moderno y lo tradicional que desentone. Una cosa no invade a la otra. Hasta el churre (que es poco, por supuesto) parece que no está bien ubicado. La tarequera que se despliega para las labores de construcción parece estar ahí como parte de un diseño teatral.


Como una semana atrás, había un perro andamio que en un edificio de 5 pisos, que hace esquina en la cuadra en la que me estoy quedando. El andamio cubría el edificio completo. Al otro día lo habían quitado por completo. He visto de esos mismos, exactamente, en la Habana, y un año después están ahí todavía.


Austria tiene una historia complicada con el fascismo; el Führer nació ahí... imagínate. Pero recientemente ha sido que se han puesto a tirarse monumentos y homenajes a las víctimas del holocausto en la ciudad. El otro día estuve en uno, me llevó un cubano que pinchó de guía turístico al llegar a Viena hace años. Predecible totalmente el monumento: unas planchas de granito de 2 metros y pico, con los nombres de los muertos grabados encima... miles, por supuesto. Se ve fabuloso. Estaban dispuestas en forma espiral y el piso era de arena, tipo recebo para la construcción. Lo lindo fue ver gente poniendo ofrendas al pie de las planchas: flores, velas... vi un caramelo también. Me hubiera gustado estar ahí contigo y escuchar lo que tienes que decir, que obviamente es mucho más interesante que lo que pudiera decir al respecto cualquier cretino de los que ensalzan el vals y desprecian el regguetón... o que piensan que Patria y Estado son una misma cosa.


Las mujeres tienden a ser hermosas. Pero es invierno. Todas andan muy abrigadas y no puedo hacerme una idea todo lo clara que me gustaría. Elegantes sí lucen; son las cosas del frío.


La que sí me dejó loco fue una policía el otro día. Estaba con un aparatico midiendo la distancia de la goma a la acera en los carros parqueados en una cuadra. Vestida con el uniforme de los meta de aquí, con la gorra pa' trá. Estaba maquillada: filo en los párpados, pestañas despampanantes, labios carnosos con rosadito sutil y lindo, lunarcito super oportuno en la mejilla, faroles medio claros, moño al lado con las iluminaciones, excedida del cuello pa' abajo. En fin... tronco de pieza. Yo creo que si la recortaba y la ponía así mismo en un Bar en Cuba, iban a pensar que era un disfraz de Halloween.


El socio que fue guía de turismo también me enseñó lo que parece es el primer edificio de arquitectura moderna de Viena: se hizo a finales del siglo XIX - inicios del XX, tremendo swing pero contenido, sin fastuosidad, techo verde, letras en dorado (por supuesto) que ponen RAIFFEISEN BANK. El edificio está justo frente al palacio real. Cuenta una leyenda que el rey gobernante en el período en que se construyó, mandaba a que cerraran las cortinas cuando pasaba por esa zona de palacio para no verlo a través de la ventana.

Así es la naturaleza del poder: hacer, del modo más absurdo, como si no existiera lo que no le gusta. Los poderes dictatoriales hacen lo mismo: lo que en vez de ignorar lo que no les gusta, lo intentan aniquilar.


Esa es la cosa más o menos, mi hermano. Ya te contaré más. "Por nuestro encuentro le quemaremos un cabrito a los Dioses" como decía Lezama... seguro también nos echamos un Laguer, aunque no venga de Viena.


Un super abrazo.

 
 
 

3 Comments

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TomDevi66
a day ago
Rated 5 out of 5 stars.

Qué gran crónica de Viena. Esa mezcla de lo antiguo y lo moderno, junto a la reflexión sobre cómo el poder intenta ignorar o aniquilar lo que no le gusta, es fascinante. Me hizo pensar en cómo, a veces, incluso en la forma más simple de entretenimiento, buscamos un camino donde cada slope unblocked nos permita avanzar sin tropiezos, evitando lo que nos estorba. ¡Un abrazo y esperando el próximo día!

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Jordan44
Sep 28
Rated 5 out of 5 stars.

Me encantó tu reflexión sobre la naturaleza del poder, cómo ignora o aniquila lo que no le gusta, una dualidad que se ve en la historia y hasta en los juegos como el town of salem. La descripción del dorado de Viena y la policía 'tronco de pieza' también son joyas. Me dejó pensando en cuántas cosas no se ven porque se decide no verlas.

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pedro88
Sep 28
Rated 5 out of 5 stars.

Qué interesante tu apreciación sobre la naturaleza del poder, esa que prefiere ignorar o aniquilar lo que no le gusta, justo como el rey que cerraba las cortinas. Me hizo pensar en cómo ciertas realidades nos mantienen chained together a patrones históricos, aunque cambien de forma. Viena suena fascinante.

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