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Desaparecer en el paisaje: una conversación con Helga Hansen y Jacqueline Loss

  • Writer: Candela Review
    Candela Review
  • 8 hours ago
  • 7 min read


Helga, antes que nada, quería felicitarte por el nacimiento de tu bebé y agradecerte por este tiempo para conversar sobre Respirar, que me ha estado acompañando en estos días.


Quisiera empezar por la decisión de reunir estas dos series, La Diosa de Arena (2022) Snow (2026). En ambas, se siente que somos una con los elementos, incluso en su capacidad para destruirnos –como si el medio ambiente no fuera exterior, sino algo que somos–. ¿Qué te llevó a ponerlas en diálogo?


Muchas gracias, Jacqueline, es todo un placer conversar contigo. Feliz por Respirar. La conexión entre ambas series surge de manera natural. Trato de trabajar con lo que tengo enfrente; es una especie de análisis y sanación.


En el caso de La Diosa de Arena, nace tras ser tragada varias veces por el mar. Cada vez que la corriente me llevaba, venía acompañada de olas enormes cargadas de arena. Cubierta, sumergida y arrastrada, me transformo en arena misma. 


Snow comienza con la emoción de mi embarazo y al ver la nieve caer. Luego, toma forma a partir de mis ganas de compartir lo poderoso que ha sido dar a luz, además de la gran cantidad de nieve que ha caído este año. La nieve representaba a self-portrait day.


Uniendo las piezas del rompecabezas, llega el vínculo entre vida y muerte. Ya en la recta final del proyecto, percibo la similitud y, a la vez, la diferencia entre estos dos elementos escultóricos. Ambos se han convertido en objeto de estudio. Me han enseñado sobre respeto, poder y belleza: casi muero en un paisaje rocoso de formación arenosa, y estuve varios días sin poder caminar por una quemadura de nieve en los pies. Imagino que entran en diálogo precisamente por lo extremas que son.



Death 1, 2022

Death 2, 2022


Mencionas que la nieve representaba un self-portrait day. ¿Qué significa eso para ti? ¿Es una práctica, un estado, una decisión? ¿Y cómo se relaciona con el hecho de que en Snow tu cuerpo a veces desaparece en el paisaje? ¿Puede el autorretrato existir precisamente donde la figura se borra?


Snow 7, 2026


Es una emoción que me impulsa a la práctica. También es una decisión; me llega a la mente la frase célebre de Cartier-Bresson: “the decisive moment”. El autorretrato existe donde ya no hay ataduras con el ser.


En La Diosa de Arena, vuelves al casi ahogamiento en el Pacífico, que experimentaste unos años antes. Lamento tener que regresar a este origen de la obra, pero creo que nos vincula aún más con la manera en que el cuerpo se inserta en la arena. Se percibe una oscilación entre asfixia, curiosidad, aceptación y gestación: el cuerpo cubierto por la arena parece moverse entre asfixia y gestación, como si cubrir y desaparecer fueran movimientos cercanos. ¿Qué te permite ese cruce entre memoria corporal y forma visual?


Me faltaba el aire. Luché incesantemente por llegar a la orilla; ya cansada, acepté la braveza del Pacífico, suelto y fue entonces cuando emergí. Recuerdo la órbita del sol como mi último registro. A través de la memoria fotográfica, puedo transportarme a lo sucedido, utilizando mi cuerpo como herramienta y forma de expresión. 


En esta misma serie, tu cuerpo a veces se disuelve en el paisaje hasta volverse casi indiscernible, como si activara una figura arcaica, casi mitológica, pienso en Psámate, donde transformarse no es escapar, sino otra forma de atravesar la violencia. ¿Hasta qué punto te interesa trabajar la performance como una forma de adaptación o reescritura de esos imaginarios?


Hasta el punto en que entienda que la pieza cumple su cometido, que el mensaje sea deliberado. Interesante que menciones a Psámate. En busca de respuestas, se despertó en mí un interés por la mitología griega, posiblemente por su relación con el mar. Por cierto, dos de las imágenes en La Diosa de Arena fueron tomadas en Grecia; fue el primer lugar donde volví a entrar al mar para confrontar mis miedos después de lo acontecido. Personajes como Psámate y las Nereidas salieron a relucir en esta búsqueda. Descifrar acontecimientos, sueños y simbolismos siempre ha llamado mi atención; partiendo desde lo real, es como darle vida a mi propio cuento.


Me ha impresionado lo difícil que es captar el respiro con la cámara, y siento que hay una analogía con la invisibilidad en Snow 6: es como si la mirada se viera desafiada, incapaz de fijar límites entre la madre y la bebé. ¿Ese respiro es compartido?


Snow 6, 2026

Así es, una vida compartida –dos corazones, un latido.


Algo que sin duda la imagen de la placenta nos hace muy evidente. ¿En qué momento y cómo hiciste esta foto (Tejido vital)?


Minutos después del nacimiento de Oona, nuestra querida partera, Julia, nos mostró el órgano. Con asombro por su belleza y vitalidad, pedí un teléfono para fotografiarlo; estaba fascinada. La placenta y el saco son las únicas imágenes de todo el proyecto tomadas con un celular. Cuando los ojos del corazón quieren capturar, cualquier recurso a mano es válido. ¡Cabe destacar que también tuve que pujar la placenta!


Y luego, Placenta Print, ¿es el después de este “pujar”? 


Así es. Gracias a Ashlie, nuestra doula, logramos imprimir la placenta. Ella le preguntó

a Neil, mi esposo, por un pedazo de papel; por suerte teníamos buen papel en casa.

Fue una noche de inspiración.


Tejido vital y Placenta Print, 2025


Hay también un suspenso muy marcado en varias imágenes, especialmente en Snow 8. ¿Cómo lo piensas y cómo lo trabajas desde la composición?


Snow 8, 2026


Snow 8 se origina al quemarme los pies con la nieve. En un momento de desesperación entre la nueva madre y la artista, corrí descalza en aproximadamente tres pies de profundidad de nieve para llegar más rápido a calmar a mi bebé, que lloraba. Con apenas un mes de nacida atravesaba una etapa en la que necesitaba estar en brazos de mamá casi todo el tiempo.


Dejé mi trípode en el lugar de los hechos –al estar herida, no pude volver por él y me vi en la necesidad de usar lo que tenía a mi alcance–. Sentía que debía ir por más para completar la serie. Tuve que pensar estratégicamente cómo “volar”, ya que la sensibilidad de mis pies no me permitía ni un solo roce con la nieve. Así nace Levitating Mama, desde el poder de la voluntad. 


También estaba obsesionada con la belleza de todo lo blanco que me regalaba el paisaje. Quería aprovechar e incorporar ese alto contraste en la composición. Gracias a mis destrezas físicas, logré capturar la imagen sin lastimarme, lo cual era un reto dada mi condición.


Las imágenes con tu bebé en la nieve sostienen una tensión difícil: hay una

exposición real al frío, pero también una forma de resguardo que se construye en ese mismo gesto, en ese estar juntas. ¿Cómo piensas esa coexistencia entre cuidado y riesgo en el cuerpo materno, no como contradicción sino como condición?


Snow 6, 2026


Piel con piel, como supervivencia. El embarazo me dio seguridad; entendí que el cuerpo femenino tiene la capacidad de crear y desarrollar vida. ¡Increíble! Más allá de lo científico, hubo una conexión humana al instante de sentir el aura de mi bebé. Desde el inicio, el lazo con Oona ha sido fuerte, y el parto en casa lo solidificó aún más.


Oona ha sido mi mayor colaboradora en el proceso de este proyecto: desde darme la inspiración hasta recordarme con su mirada a medianoche que debo seguir con la edición. A fine critic, jeje. Hay mucha complicidad entre ambas: nos entendemos.


Hay una cualidad muy precisa en tu mirada: las imágenes no dramatizan la cercanía entre vida y muerte, pero tampoco la suavizan; la sostienen. ¿Cómo trabajas esa mirada para que la belleza que emerge no cierre esa tensión, sino que la mantenga abierta?


La vida puede disolverse en segundos; es una verdad que no debería pasar desapercibida. Comunicarlo a través de la mirada es una de las intenciones en Respirar.


Helga, para terminar, me siento muy afortunada de haberte conocido en esa especie de salón artístico/feminista de la fotógrafa Helena Kubicka De Bragança. Tengo entendido que también estás colaborando con artistas dominicanas. ¿Podrías contarme cómo han surgido estas colaboraciones y qué podemos esperar de ellas?


Igualmente, Jackie, qué linda manera de conectar: recuerdo nuestra primera conversación sobre el estereotipo de cabello en la República Dominicana. Y sí, desde hace años mantengo una colaboración continúa con Helena, además de una amistad.Como parte de la programación de Respirar, tuvimos una tarde de poesía donde Yaissa Jiménez, amiga y destacada poeta dominicana, realizó una performance. Yo también recité algunos de sus poemas. 


Trabajar con mujeres que admiro es tan significativo; con Yaissa, hay una afinidad que nace de nuestras raíces –ese “saborcito” compartido–. La comunidad de artistas dominicanos y latinoamericanos sigue creciendo en los Estados Unidos, colaborar y apoyarnos mutuamente se siente natural y necesario, especialmente en la situación política actual.


Para el cierre, se presentará Yoshiko Chuma and The School of Hard Knocks este sábado 18 de abril. Es un honor contar con el apoyo de Yoshiko, una artista conceptual y coreógrafa inigualable. Nos conocimos en The Poetry Project y más tarde colaboramos en un performance en el estudio, Kiwi Seed, donde compartí la noticia de mi embarazo. Por ello, resulta especialmente significativo cerrar la muestra con uno de sus performances.


A través del arte, hacer uso de espacios como Black Brick Project –que nos permiten conversar, ver nuestro lado humano, dar a conocer nuestra cultura y abrirnos a otras– ha sido siempre unos de mis propósitos.


Respirar

Apertura: 11 de marzo de 2026

Cierre: 18 de abril 

Black Brick Project

17 N Oxford St.,

Brooklyn, NY



Helga Hansen: Nacida en la República Dominicana, 1993, es una artista visual que trabaja entre la fotografía y la performance. Su práctica se centra en el autorretrato como un espacio de transformación, donde el cuerpo se convierte tanto en sujeto como en herramienta de expresión. A través de materiales elementales como la arena y la nieve, Hansen compone imágenes que oscilan entre la vulnerabilidad y la fuerza, evocando con frecuencia una energía femenina. Su actual exposición individual, Respirar, reúne estas exploraciones, presentando la fotografía como imagen poética y experiencia encarnada.


Jacqueline Loss es profesora de Estudios Literarios y Culturales Latinoamericanos en la Universidad de Connecticut. Es autora de Dreaming in Russian: The Cuban Soviet Imaginary (2013) y Cosmopolitanisms and Latin America: Against the Destiny of Place (2005), y coeditora de The Cambridge History of Cuban Literature (con Vicky Unruh, 2024), Caviar with Rum: Cuba-USSR and the Post-Soviet Experience (con José Manuel Prieto, 2012) y New Short Fiction from Cuba (con Esther Whitfield, 2007). Ha publicado artículos, traducciones y entrevistas en Journal of Latin American Cultural Studies, Nepantla, Chasqui, Asymptote, Latino and Latina Writers, New Centennial Review, Bomb, La Gaceta, Kamchatka, Aula, Transnational Screens, The Global South y Brooklyn Rail, entre otros espacios.

En 2022 comisarió la exposición Selected Pages, dedicada a la obra de Gertrudis Rivalta (Thomas Nickles Project, Nueva York). Su documental FINOTYPE se encuentra actualmente en postproducción.




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Este sitio web ha sido financiado por Humanities Institute, con la colaboración de El Instituto: Institute of Latina/o, Caribbean, and Latin American Studies, ambos de la Universidad de Connecticut.

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